Una de las tareas con la que nos enfrentamos la mayoría de los conferencistas a la hora de dar las charlas motivacionales tanto para empresas como para un público en general, es el hecho de darnos cuenta de que las personas no creen en sí mismas o que en muchas ocasiones dudan acerca de lo que significa tener objetivos claros en la vida e identificarlos plenamente.

Mucho de eso se debe a que quizá no te has dado cuenta, pero cada mañana al levantarte, tu mente se hace preguntas, las que muchas veces son capaces de definir el rumbo de tu día, pues si tu mente se cuestiona cosas negativas como: ¿Qué flojera, por qué me tengo que levantar? O cosas como preguntarte, ¿qué hice yo para merecer esto todos los días? Seguramente tu día va a iniciar con un enfoque negativo, puesto que durante años se ha venido comprobando que el poder del enfoque, es capaz de lograr que no podamos imaginar algo distinto y del mismo modo, una actitud así nos lleva a fracasos rotundos, es decir, todo depende de nosotros.

conferencistas

Está demostrado tanto por psicólogos como por médicos que los estados emocionales pueden ser manejados por nosotros mismos si sabemos dirigir nuestro enfoque hacia nuestros objetivos, dicho de otra manera, tus estados de ánimo pueden moldearse y no viceversa, por eso hay que poner mucha atención hacia dónde queremos dirigirnos. Eliminando las actitudes negativas de nuestras actividades cotidiana y enfocándonos en pensamientos positivos podemos lograr hacer la diferencia en nuestra vida.

Sentirse bien con uno mismo es más fácil de lo que llegamos a creer,  ya que esto se puede lograr tan solo cambiando de enfoque cada uno de nuestros pensamientos y dándole vuelta a la página de lo negativo y doloroso, para que deje de dolernos, solo depende de lo que queramos. Una de las formas de lograr enfocarnos es haciéndonos preguntas positivas. Por ejemplo, si eres de esas personas que por las mañanas te haces preguntas como: ¿qué tengo que hacer hoy para ser feliz y sentirme alegre?, ¿de qué me siento feliz hoy?, ¿de qué forma lograré que mi día sea exitoso? Entonces te estarás enfocando en cosas positivas y te aseguro que tu día cambiará sustancialmente.

La solución para cambiar el enfoque de tu día consiste en poder controlar las preguntas que te haces a ti mismo. Si nos ponemos a pensar, todo el día nos estamos haciendo preguntas, y  somos nosotros los que tenemos el poder de decidir qué tipo de preguntas son las que queremos hacernos, ya que si somos de aquellos que nos la pasamos reclamando por todo lo malo que nos pasa, preguntando cosas absurdas como ¿por qué me pasa esto siempre a mi? O por ejemplo, ¿por qué nunca puedo hacer bien esto? Estamos decretando todo nuestro fracaso y no una solución.

Lo que debes de saber, es que preguntas absurdas como las que acabo de plantearte te meten en un callejón sin salida que solo logará hacer que te desesperes o que te sientas mal contigo mismo, es decir, sin una salida, sin embargo, si al iniciar el día eres de los que te preguntas cosas como ¿qué puedo hacer mejor la próxima vez? o ¿qué voy a aprender de esta situación? Puedes obtener un mejor resultado y un aprendizaje del cual echar mano en un futuro. Todo depende del enfoque que tú le des a lo que te preguntas.

Soy de aquellos conferencistas que creen que el poder del enfoque lo puedes palpar todos los días y lo podemos ver de una manera muy sencilla en los niños. Es muy probable que alguna vez hayas visto a algún niño llorando porque se cayó y se golpeó. Dicho niño se encuentra llorando intensamente y con unos gritos muy fuertes que resuenan en todo el lugar y llaman la atención de la gente, pero de repente a alguien se le ocurre ofrecerle una paleta y mágicamente el niño deja de llorar. Esto se debe a que su enfoque cambió de la caída hacia la paleta como una recompensa. Esto lo utilizamos muchas veces los padres con nuestros hijos, sin embargo, en nuestras vidas se nos olvida utilizarlo en nosotros mismos para sentirnos mejor o para lograr nuestras metas.

Otro ejemplo que puedo darte y que seguramente te ha sucedido, es cuando vas a comprar un carro y fuiste a ver uno nuevo que te gustó, de pronto aparecen muchos más iguales por las calles, cuando antes ni cuenta te dabas de que había tantos. Esto se debe básicamente a que tu mente se encuentra enfocada en ese auto y constantemente lo está buscando sin que te des cuenta. Y es precisamente lo que tenemos que hacer con nuestras metas y objetivos para poder lograrlas con mucho éxito. Tenemos que enfocarnos en lograr lo que sí queremos y eliminar todo aquello que nos llega a estorbar para poder lograrlo.

Yo te reto a que hagas un ejercicio con el enfoque de todos y cada uno de tus pensamientos  y que de hoy en adelante  todas las mañanas durante un mes, te hagas a ti mismo al menos cinco preguntas inspiradoras. Empezarás a darte cuenta de que tus días van a ser muy diferentes y mucho más productivos. Soy uno de los conferencistas que cree fielmente que todo está en el poder del enfoque  y de ahí podemos lograr todas las cosas que nos propongamos.

Yo sé que lo anterior puede parecer difícil, por eso te invito a ir poco a poco, ayudándote a través de estos ejercicios de conciencia, no desconfíes del poder de tu mente, estoy seguro de que lo lograrás. Te Mereces lo MEJOR.

Teclea lo que deseas buscar y presiona Enter